Ciborg y extrapolaciones postmodernistas

Me gusta la idea de Ciborg, creo que define bien una clase de híbridos entre humano y máquina de nuestra sociedad actual y gracias ello puedo entender actitudes y actuaciones que sin ella serían dificilmente comprensibles por no entrar en ninguno de los cajones que por comodidad vamos construyendo para clasificar tal o cual.

No se si esa idea valdrá para el futuro pues no alcanzo a comprender los detalles de esa fusión, si nos maquinizaremos mas físicamente y extenderemos nuestras capacidades intelectuales o si conseguirán algunos que la maquinización se vea acompañada de una lobotomización conveniente a quien sabe qué intereses.

Recuerdo que en Batlestar Gallactica W. Adama explica que se eliminaron los ordenadores en red para impedir la extensión de los Cylons. Tomaron una decisión contra la extensión de los híbridos, máquinas con intelectual humano.

Si extendemos la comprensión al pasado nos veremos o bien obligados a reconocer que el Ciborg no existió hasta años recientes o bien considerar Ciborg al primer humanoide que usara herraminientas.

Si comparamos el Ciborg con un animal concluiremos que un Ciborg es mas humano que animal porque puede orientar intelectualmente su accionar, puede elegir y no ser prisionero del instinto.

De igual forma si nos movemos en nuestras identidades de género a lo largo de la historia podemos encontrar una diferencia física entre hombres y mujeres y también su equivalente cultural, las formas sociales que el ser humano a dado a esa diferencia a través de diferentes sociedades y eras históricas.

Hoy en nuestra evolución como especie hemos equilibrado la diferencia natural con la valoración social hasta tal punto que el paso del sentimiento masculino al femenino o viceversa en una misma persona se percibe cada vez mas como un hecho habitual carente de una relevancia significativa. En ese aspecto hemos superado, esperemos que definitivamente, el peso del instinto y/o forma de nacimiento mediante nuestra formación cultural colectiva y/o individual. Pero de ese cambio, propiciado a lo largo de siglos de sufrimiento y opresión podemos concluir hoy que la mezcolanza significa la inexistencia de diferencias. En la extrapolación arrasamos muchos elementos de la realidad, de la historia y dejamos por sentado un futuro que puede no ser así.

¿Podemos usar la descripción de mujer o hombre para encasillar y decir que se es uno u otro?. Efectivamente no, pero de ahí a negar que existen hombre y mujer… o hacer lo que se hace con la lucha de clases.

Pero Haraway va mas allá, afirmando que tales conflictos solo son posibles en la medida en que se asume que las divisiones de clase son reales. Las distinta clases han sido descritas de tal forma que su existencia parece incuestionable, y que cada individuo puede ser encasillado sin lugar a dudas en una opción de cada dicotomía: en el caso del género eso equivaldría, por ejemplo, a decir que o se es hombre o se es mujer.

vía Un pirata entre indianos » Blog Archive » Tod@s somos Rachael.

La lucha de clases al igual que hombre o mujer no es solo una descripción, no es un concepto literario carente de base alguna que nos puede convencer o no.

Podemos estar convencidos de que es un concepto inexistente, pero esto no eliminará de la historia las rebeliones campesinas del medioevo, ni la rebelión de Espartaco, ni la revolución francesa, ni la huelga de los trabajadores de Roca, pues en ninguno de esos casos podremos demostrar que se lanzaron a la lucha convencidos de la existencia real de concepciones erróneas.  Solo la huelga de los trabajadores de Roca es posterior al descubrimiento intelectual de la lucha de clases y en el momento en el que la cultura obrera revolucionaria pasa por sus momentos mas pobres y menos influyentes.

El hibrido de identidades sociales que vivimos, en el nacimos los ciborgs, no es ajeno a nuestra evolución histórica como seres humanos. Pasamos ya muchas veces por etapas transitorias donde la mezcla era la norma.

En el japón medieval con la llegada del colonialismo capitalista se fusionaron las familias nobles con el capital dando lugar a los conglomerados industriales nipones que conocemos. ¿Qué eran, nobles, burgueses?, o en parte ambos.

En Rusia tras la caida del comunismo leemos en la prensa que los ricos de hoy eran miembros del Comité Central del PCUS, pasaron solo 18 años, ¿qué son, burócratas, capitalistas, liberales o comunistas?. Quizás un mixto de todo ello que realiza una apropiación privada de riqueza explotando a quienes entran en sus redes.

En nuestra sociedad urbana de madrid podemos obtener decenas de casos de mixtura que no se pueden acoplar con ninguno de esos cajoncitos que nos suelen ayudar a clasificar las cosas, pero si extrapolamos esto nos resultará imposible entender que junto a la terciarización de parte del mundo, la nuestra, se ha producido una proletarización de millones de campesinos que antes eran ajenos al capitalismo, que China esté deslocalizando interiormente su industria para impedir la organización de sus millones de obreros industriales de «todo a 100» o que el campesinado francés use cada vez mas internet para organizarse y defenderse de las políticas gubernamentales, o que el campesinado boliviano se haya visto «contaminado» de los métodos de lucha de los mineros reconvertidos a campesinos tras décadas de sucesivas revoluciones.

La mixtura social desde una perspectiva histórica es también reflejo de hacia donde se dirige la sociedad. Cuando antes de la revolución francesa podíamos encontrar nobles que invertían en bolsa o campesinos que huía de la servidumbre para proletarizarse la mixtura tenía como fin la conformación de las dos grandes clases sociales del siglo XIX y parte del XX, los proletarios y la burguesía.

Hoy no podemos definir una situación similar porque la tendencia histórica no es la composición de nuevas clases, sino la disolución de todas ellas. ¿Significa que se diluye la lucha de clases?. Este si que es un gran debate hoy. Los ciborg, aceptando que lo somos ponemos un solido pedestal para impulsar nuestra acción y organización, quizás la sociedad mezclada no sepa que lo es y no sepa cual es su destino debilitando así su accionar consciente.

6 comentarios en “Ciborg y extrapolaciones postmodernistas”

  1. Hola Jivago!
    Como bien dices, el mito del ciborg de Haraway adolece de cierta obsesión postmodernista por una redefinición del todo, que tiende a un cierto relativismo cultural que yo tampoco comparto en sus bases fundamentales.
    No obstante, hay algo verdaderamente relevante en la metáfora, que va mucho más allá de su intepretación de lo histórico o sus manifestaciones artísticas: la superación de las identidades imaginadas.
    Lo grande del ciborg es que es un sujeto con la capacidad de definirse a sí mismo, sin sentirse inmerso en un entramado de características identitarias por su sexo, raza o lugar de nacimiento. Esto no significa que dónde nazcas o qué color tengas no influya, claro. Todos sabemos que lo hace. Pero sí significa que podemos superar al Estado y sus imposiciones y erigirnos dioses de nuestro propio destino. Nosotros somos los dueños y decidimos cuál es nuestra identidad y con quién lo compartimos. Lo grande de Haraway es que en la indefinición, en la no asunción de un imaginario cultural, abre la puerta para imaginarnos como mejor nos parezca.
    Estupendo post, seguimos hablando.

    • Totalmente de acuerdo, esa libertad para definirnos es la puerta mas importante a la libertad total, a escaparnos de un mundo creado contra la humanidad. Ese descubrimiento es un gran valor a comunicar, compartir y ejecutar con quienes no son Ciborg aún y por lo menos con los que ya vieron la rendija en su puerta.
      El protagonista de Matrix, chupado por las máquinas para obtener su energía, vio la puerta y supo como luchar por su libertad y la de sus iguales.
      En ese sentido entiendo a Haraway y me place ver que hay con quienes interactuar usando este nuevo conocimiento común.

  2. Sí, la verdad es que creo que dáis en el clavo en la cuestión central: el ciborg se construye a si mismo su imaginario, se autorrelata, no es un producto de los grandes imaginarios heredados. No es como la nación que explicaba a los nacionales y les daba «ser». El ciborg es libre por emancipado, no por huerfano.

    Un punto también importante y que dejo ahí encima de la mesa es que lo es precisamente porque se representa a través de un interfaz electrónico: puras palabras e imagenes, matrices de píxeles… nada que tuviera significado por si mismo en el viejo mundo, donde el cuerpo (sexo, piel) hacían tanto a la identidad que se te encasquetaba y que presumía de darte significado.

  3. ¡Hola, coitinerante!

    Me recuerda bastante el cyborg de Horoway a la teoría Queer de Butler, que basicamente también cuestionaba la «naturalidad» de la continuidad sexo-género. Es muy divertido ver como las categorías estancas sobre las que se apoya casi todo se vuelven inútiles y torpes en ciertas ocasiones. Ejemplo: el mundo del deporte constantemente estructurado por sexos: el caso de la atleta sudafricana Semenya, cuya «feminidad» se ponía en duda y corría el riesgo de ser penalizada y perder su medalla. (http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2009/08/19/masdeporte/1250680742.html)
    Me suena que también había un caso de un atleta que había perdido las piernas y corría con unas prótesis de carbono, al que no dejaban competir en categorías estandar. La duda era si esas prótesis de carbono (no humanas, no naturales, artificiales) le proporcionaban una ayuda extra… cómo si entrenar 12 horas al día y atiborrarse de prótidos fuera natural.

    Si es evidente que las categorías y conceptos son arbitrarios, y como en Ciberia, pueden ser redefinidos, lo importante sería preguntarse por el proceso de conceptualización, los agentes que lo llevan a cabo e intereses subyacentes. ¿Nos serían todavía útiles los conceptos de clases sociales? Supongo que todo es cosa de definir los términos (folksonomias) muy delicadamente…

  4. Quizás lo que esté pasando es que las «clases tradicionales» se estén diluyendo a favor de la clase de los que tienen más dinero y los que tienen menos dinero. Hay una tendencia en Europa y en todo el mundo de que los que ganan más cada vez ganen más y los que ganan menos cada vez ganan menos. Entre el profesional especializado y el que le trae la pizza.
    Y ya sabéis, el moro con dinero es árabe.

    • Siempre la dilución de quienes tienen menos fortalece a su opuesto, pero hoy además como consecuencia de la precarización quienes cobran un salario pueden trabajar hoy en una empresa de servicios, mañana en un taller, pasado mañana de barrender@, el mes que viene de portero en una sala multicine y cuando no trabaja va sacando las asignaturas de historia del Arte para conseguir un título. Su padre sin embargo es abogado. ¿Cual es su identidad de clase?.
      Si no hay unas poderosas organizaciones sindicales que transmitan la conciencia de que es un oprimido es posible que se considere un@ ciudadan@ como mas millones similares a él. Esto es independiente de que es objetivamente un explotado mas.
      Nosotros eramos ciborgs antes de saberlo, igual sucede con millones de personas que no saben que están explotados y no toman la decisión de considerarse como tales, quizas hasta se defiendan incoherentemente tirándose piedras a su mismo tejado.
      Hace un siglo eran las organizaciones las que traían al mundo consciente a los individuos, hoy la mayoría de estas, podridas por la burocracia, se encargan de impedirlo y es la cultura general en todas sus formas y medios, y la posibilidad de elegir los que van creando individuos libres o como nosotros ciborgs capaces de hacer grupos plurales donde la iniciativa individual es importantísima para que exista identidad e iniciativa de grupo.
      Se estan diluyendo las clases, esto augura grandisimos cambios, pero no está decidido, los cambios de la barbarie fascista o una realización social nueva que nos suelte de los anclajes de barbarie que aún arrastramos.

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