La protección de Economía y la CNMV a Jaime Botín

Mientras muchos españoles pierden sus casas y sus negocios por culpa de las políticas del PP, Jaime Botín elude una sanción de 700.000€ por la pasividad de Economía y la CNMV: http://bit.ly/1Ca4GoS

“Ocultar durante 17 años a Hacienda y a las autoridades bursátiles una participación multimillonaria (7,85%) en un banco como Bankinter puede salir gratis. Jaime Botín, hermano del fallecido presidente del Banco Santander Emilio Botín, lo ha conseguido. La Audiencia Nacional ha fallado a su favor y ha anulado la sanción de 700.000 euros que le impuso el Ministerio de Economía el 11 de octubre de 2013, a propuesta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), porque legalmente el expediente había caducado una semana antes.

La sentencia detalla la razón de que se sobrepasara el plazo legal de 18 meses que tenían ambos organismos para resolver el expediente: “un ralentizado actuar” en la Adminitración –es decir, en la CNMV y en el Ministerio de Economía– que deja impune una infracción grave de la ley. Entre otras cosas, la sentencia refleja que entre la CNMV y el Ministerio de Economía tardaron mes y medio en reactivar el expediente administrativo contra el banquero tras el archivo de la causa penal o que el Consejo de la CNMV, que preside Elvira Fernández, dejó pasar cuatro meses antes de pronunciarse sobre la propuesta de sanción de sus inspectores.

A preguntas de infoLibre, ni la CNMV ni el Ministerio de Economía valoraron la sentencia de la Audiencia Nacional que cuestiona su actuación a la hora de sancionar a uno de los miembros más destacados de la saga de los Botín. La CNMV justificó su silencio en que no comenta los expedientes que tramita, mientras que el Ministerio de Economía, simplemente, no contestó.

El silencio de ambos organismos choca con la detallada explicación de la Audiencia sobre cómo la pasividad (“ralentizado actuar”) tanto de la Comisión como del Ministerio, con una inexplicable calma en la tramitación del expediente sancionador y una celeridad inútil cuando el expediente ya había superado los plazos legales, ha beneficiado a Botín.

Según relata la sentencia, la CNMV abrió en noviembre de 2011 un expediente contra Jaime Botín y una sociedad interpuesta de su propiedad (denominada XYZ) por ocultar que en lugar de un paquete de acciones del 16% que había declarado como suyo en Bankinter, controlaba un 7,5% heredado de su padre, fallecido en 1993 y no declarado hasta 2010.

El expediente admnistrativo se paralizó, como es preceptivo, cuando la Audiencia comenzó a investigar el caso por si existía algún delito. El expediente de la CNMV estuvo paralizado cuatro meses y 24 días (entre el 19 de enero de 2012 y el 12 de junio de 2012), hasta que la Audiencia declaró el sobreseimiento del caso. A partir de ese momento, la maquinaria administrativa vuelve a ponerse en marcha contra Botín por haber vulnerado la ley del Mercado de Valores.

A cámara lenta

Pero la maquinaria funciona a cámara lenta. El 12 de junio de 2012, la CNMV recibió una comunicación de la Audiencia Nacional confirmando que la causa penal se había archivado en sentencia firme. La CNMV tarda 26 días –hasta el 6 de julio– en solicitar al Ministerior de Economía que reactive el expediente sancionador contra Botín. Economía se lo toma también con calma. El entonces secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, tarda otras tres semanas –lo hace el 27 de julio de 2012– en levantar la suspensión del expediente. Total, mes y medio para volver a activar la espoleta de la sanción. Mes y medio para una decisión mecánica que no requiere ningún tipo de trámite.

Sin prisas, el expediente siguió su camino. La CNMV amplió en enero de 2013 en seis meses el plazo máximo de tramitación inicial, para extenderlo a 18 meses. La propuesta de sanción tomó forma muy despacio. Los instructores elaboraron una propuesta de resolución el 11 de marzo de 2013, pero el Consejo de la CNMV no la aprobó hasta cuatro meses después (el 16 de julio de 2013) porque el servicio jurídico modificó un punto. La resolución se comunico a Botín, que alegó en septiembre. En consecuencia, la propuesta de sanción de la CNMV no llegó al ministerio hasta el 2 de octubre.

A partir de ahí sí hubo celeridad. En nueve días (del 2 octubre al 11 de octubre), Economía elabora y dicta la orden que impone la sanción a Botín y a la sociedad XYZ. El contraste llama la atención a la Audiencia Nacional. La sentencia señala: “En el caso de autos, tomando como referencia la data en en la que en el seno de la CNMV se tuvo conocimiento oficial de la conclusión en firme de la causa penal, vemos que se tardó casi un mes en hacerlo llegar al órgano que había acordado la suspensión [el Ministerio] y que como competente para resolver la misma lo era también para levantarla y en global se tardó mes y medio en levantar efectivamente la suspensión dictando el oportuno acuerdo, lo que parece a todas luces no sólo injustificado sino excesivo dado el principio de unidad administrativa…”

Celeridad cuando ya era tarde

Frente a tanta lentitud, la Audiencia destaca que “sí se tuvo suficiente celeridad para actuar tras la propuesta de resolución definitiva elaborada por el Consejo de la CNMV en su reunion del 2-10-2013, elevándola de la CNMV al ministro competente para sancionar, dictando la resolución sancionadora y notificándola el 11-10-2013, todo ello prácticamente en una semana”. De ahí, sostiene la sentencia, que “nada justifica los plazos invertidos en levantar la suspensión”.

El reproche de la Audiencia está justificado porque esos plazos llevan todo el caso a una conclusión: “El expediente”, concluye la sentencia, “ha de entenderse, aún por poco, como caducado”. Ese poco son exactamente siete días, pero para Botín son una tabla de salvación que le ahorra 700.000 euros. Resultado: tras el archivo de la causa penal, Botín también se libra de una sanción administrativa.

Jaime Botín, que dejó la presidencia de Bankinter en 2002, recibió un caluroso apoyo de la actual presidenta de la entidad, Concepción Dancausa, cuando fue expedientado. Dancausa afirmó que consideraba “irónico” que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sancionara al expresidente de la entidad, pero no haya tomado medidas contra otros directivos de entidades financieras españolas que las han “destrozado”.

“Es irónico que se inhabilite a una persona que ha trabajado durante décadas para construir y desarrollar dos de las entidades más sólidas del sector financiero español [fue vicepresidente del Santander hasta 2004] y que decenas de directores y presidentes de entidades financieras que las han destrozados y que han puesto en jaque el sistema financiero español sigan indemnes sin reparar el daño causado”, apuntó entonces Dancausa, quien señaló que los hechos le causaban “indignación”.

 

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