La fuga

Esta mañana cuando la gente inundaba la boca del metro pensé…
Que suerte tengo, esta tarde podré hacer lo que otr@s no pueden… Me iré de vacaciones.
Entonces me vino a la memoria todas las cosas que podía hacer y que no pueden otr@s.
Puedo arriesgarme y endeudarme hasta las cejas porque tengo trabajo estable y fijo.
Puedo ir a un comercio cualquiera y comprarme lo que me apetezca, y salir entrar en otro y hacer igual, y hacerlo cada dia.
Puedo vivir tranquilamente dedicandome a mis aficiones.
Puedo tomarme el trabajo como una actividad diaria entre otras que realizo.
Puedo hacer lo que me da la gana con mi tiempo libre.
Puedo vestir como me apetezca y relacionarme con quien me guste.
Puedo elegir entre una vida consumista o una puritano-revolucionaria-ecologista.
Seguramente son mas…. pero no merece la pena listarlas.
También me di cuenta de que podía relacionar estos privilegios por la existencia de quienes no los tienen.
Esta tarde cuando sufra las ventajas de mi dicha privilegiada me olvidaré de que llevo cinco horas en caravana, de las tonterias de mi jefe, de los intentos fallidos de mobing, del fracaso de la empresa que me paga, de la mediocridad que nos inunda y la tonteria general de la gente a quienes encanta la ceguera social.
En esta ventana a “otra parte” sin duda encontraré fuerzas para que cuando vuelva no me deje aplastar por las últimas reflexiones y encontrar tiempo y ganas para las primeras.Hasta la vuelta amig@s

jivago